Había una vez un hombre que quería mucho a su hijo. Este hombre trabajaba como técnico del puente movible del tren de su pueblo. Al niño le encantaba ver el tren, su padre lo llevaba de vez en cuando a trabajar con el. En este tren siempre viajaba mucha gente egoísta, con adicciones, que le importaba poco la vida, llena de preocupaciones, odio, rencores y amargura.
Un día el puente estaba levantado y el tren se acercaba. El niño al darse cuenta que su padre no se había percatado de esto, se acercó a donde estaba la palanca de emergencias que se encontraba debajo de los rieles por donde debía pasar el tren. El hombre vió a su hijo entrar en ese lugar y vió acercarse al tren. Corrió lo mas pronto posible hacia donde estaba la palanca de mando y no sabía que hacer. Si bajaba la palanca su hijo moría pero salvaba todas a quellas personas que estaban en el tren y s no lo hacía morirían todos ellos, pero salvaría a su hijo.
Tristemente decicdió salvar a todas las personas del tren. La tristeza e impotencia que sintió cuando el tren pasaba sobre su hijo fue enorme e indescriptible.
Cómo alguien será capaz de sacrificar su propio hijo para salvar a unas personas que quizas nunca le conoczcan o agradezcan lo que hizo por ellos?
recordamos con esta historia a Abraham quien iba a sacrificar como ofrenda a Dios a su hijo querido isaac.´, por Fe.
Pero no lo hizo, ya que Dios no lo dejó. sin embargo, lo que cuenta la historia no es tan descabellado. Esto mismo fue lo que hizo Dios al permitir que Jesús muriera por nosotros los pecadores.
Dios ama tanto el mundo que dio a su unico hijo, para que el que crea en El sea salvlo. dios te ama tanto que no haya motivo para estar triste, depresivo, amargado o enojado con tu projimo. esta vida es corta y hay que aprender a celebrala todos los días, ya que el murió para hacernos libres de toda atadura y de todo lo que nos daña.
Si todavpia crees que el verdadero amor te lo puede dar una persona, piensa siempre en esta historia de aquel que llego a la locura de la cruz por ti.
Bendiciones